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martes, 3 de julio de 2007

Café sólo o con ellas




Hola, hola,
Voy a seguir disfrutando la experiencia de tener un blog.

Ayer fui al cine con un par de amiguetes. Fuimos a ver a ver "Café sólo o con ellas". Nos la recomendó otro amigo, y la verdad es que yo iba bastante reacio, habiendo una de zombies, como la de 28 semanas después quién iba a querer ver una española ..., pues ahora yo. Que peliculón, no paré de reirme en toda la película. Tal vez al final un poco, cuando me di cuenta de que los cuatro protagonistas podíamos ser cualquiera de nosotros, mis amigos o yo mismo cada uno de ellos.
Me di cuenta de que no sé lo que me depara el destino, pero también de que sea lo que sea lo que tengo preparado mi futuro será lo que yo quiera, y que no existe una única opción en la cual todos debemos estar o seremos borrados de matrix. Unos se casarán, tendrán hijos, otros vivirán "solteros" y otros ..., en definitiva que cada uno hará lo que le parezca oportuno y que lo importante es que sea lo que cada uno quiere, sin necesidad de que sea lo que todo el mundo espera o lo que alguien le invite a hacer.

También me paso una cosa extraña, cuando iba de camino al cine, decidí entrar en una tienda de ropa, aprovechando que están de rebajas, y salí entre horrorizado y asombrado, filas en los probadores, filas para pagar, en definitiva salí corriendo de allí, aunque se que volveré. La imagen me recordó a una fábrica en cadena de estas en las que entran las botellas (personas), pasan por una máquina (probadores) y salen limpitas y con una etiqueta espectacular (ropita de rebajas), luego esperan a que las embalen (fila para pagar) y listas para consumir.
¿Es eso lo que se espera de nosotros?

Salí de la tienda y de camino al cine ..., MATRIX, todo lo que había en aquella céntrica calle de mi ciudad eran parejas, por supuesto heterosexuales, con bolsas de compras, mirando alrededor como para ubicarse en su escalafón, mi ropa es mas cara que la de ese, y mas barata que la de ese, y bla, bla, bla. Yo iba con mis bermudas y mis zapatillas anchas, disfrute no siendo uno más. Pero eso fue ayer, fue un instante, vuelvo a pertenecer al sistema, es tan reconfortante, con sus televiones gigantes, sus ipods y sus objetos, necesito tantos... Soy uno más, consumo como todos, consumo lo que quieren que consuma, y en parte, me gusta.

Luego me di cuenta de que seguía sin encajar, seguramente sólo por un instante, pero me sentí vivo. Había unos captadores de fondos para una ONG. Yo llevo tiempo queriendo hacerme socio de una, me imagino que para limpiar mi conciencia, pero bueno quería hacerlo. El caso es que se les veía pauntando a quienes ellos creían que podían ser interesantes, personas mayores, bien vestidas, que huían de ellos como de la peste. A mi me miró, le miré creo que con buena cara y me descartó directamente, amigo, fallaste. Al rato me acerqué a él y le di todos los datos y me hice socio de su ONG ¡SOPRESA! Se quedó bastante sorpendido, pero bueno los dos conseguímos lo que queríamos el ayudar a su ONG y yo hacerme socio, y de paso sentirme fuera del rebaño.

Y ahora aquí estoy trabajando mis ocho horas en una oficina, para poder comprar cosas que creo que son distintas de las que quieren comprar todos. Obviamente soy uno más, pero
¿Lo seré para siempre? ¿Me decidiré algún día? Creo que si, ya os contaré.








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